Las películas favoritas de Quentin Tarantino (narradas por él mismo)

Con solo nueve películas en su filmografía, Quentin Tarantino ha construido un estilo propio muy fácil de identificar que ha cautivado a millones de espectadores y a los críticos más exigentes. Ganador de dos Oscar y una Palma de Oro, entre otros reconocimientos, él mismo escribe los guiones de las historias que luego traslada a la gran pantalla, donde abundan la acción y generosas dosis de violencia, fruto de una devoción por el séptimo arte que nació siendo un crío en los cines de Tennessee y que hicieron de él un espectador voraz.

Tarantino en una rueda de prensa en Tokio en 2019 

Christopher Jue / Getty

Desde su trepidante debut en el largometraje con Reservoir canines, pasando por Pulp fiction, la saga Kill Invoice o Érase una vez en… Hollywood, que noveló en su primera incursión en la literatura, la escritura se ha convertido en otra de sus pasiones. Ahora publica Meditaciones de cine (Reservoir Books), su libro más private, donde analiza sus películas favoritas, aquellas que marcaron su infancia en la década de los setenta y que fraguaron el Hollywood moderno. 

Bullitt (Peter Yates, 1968)

Frank Bullit es Teniente de la policía de San Francisco. Un ambicioso político le encarga que proteja a un testigo protegido al que persigue el Sindicato del Crimen de Chicago. A pesar de que Bullit toma todas las precauciones posibles, no puede evitar que sea asesinado. A partir de ese momento, se empeñará en investigar minuciosamente el caso, que es bastante más complejo de lo que parecía a primera vista

“Steve McQueen tenía fama de tomarse su tiempo para comprometerse con un proyecto, pero el motivo de sus preocupaciones ante esta película policiaca fue su adopción de la contracultura hippy”.

“La vi a los seis años. No recuerdo la película. Recuerdo la persecución. Y eso es lo que casi todo el mundo recuerda de Bullitt. Pero también recuerdan lo cool que estaba McQueen en el papel de Frank Bullitt, lo cool que period todo en él: la ropa, el corte de pelo y el Ford Mustang”.

“Es la primera película de acción urbana que, en lugar de perder el tiempo intentando explicar un misterio, pasa de una escena bien ejecutada a la siguiente”.

Harry el sucio (Don Siegel, 1971)

Harry Callahan es un duro policía que se ha criado en la calles de San Francisco. Sus compañeros le llaman Harry el Sucio por sus particulares métodos de lucha contra el crimen y porque siempre se encarga de los trabajos más desagradables. Cuando un francotirador que se hace llamar ‘Scorpio’ asesina a una mujer desde una azotea y promete matar a más personas si la ciudad no le paga 100.000 dólares, el inspector Callahan será el encargado de intentar resolver el caso

“La mayoría de los directores de género filmaban peleas a puñetazos y tiroteos, pero, cuando lo hacían, period acción. Cuando Siegel rodaba esas mismas convenciones, period violencia”.

Harry el sucio fue la cuarta colaboración entre Siegel y Clint Eastwood y la película por la que más se los conocería a ambos. Fue en Harry el sucio donde Eastwood se creó un espacio fuera de las películas de vaqueros y destronó a John Wayne como principal estrella del cine de acción en Estados Unidos”. 

“La película propiciaría el paso de los wésterns a las películas policiacas que tuvo lugar en esa década tanto en la gran pantalla como en la televisión. Y se convertiría en el filme de acción más imitado en las dos décadas siguientes, además de ser el primer ejemplo oficial del fashionable subgénero de las películas de asesinos en serie”.

Defensa (John Boorman, 1972)

Cuatro amigos que viven en la ciudad deciden pasar un fin de semana en los Montes Apalaches, lejos de sus familias y los problemas de la oficina. Quieren bajar en canoa un río que atraviesa un bosque que pronto será inundado para la construcción de una presa. Todo parece ir bien pero, tras una jornada placentera, el encuentro con los locales convierte la excursión en una angustiosa pesadilla

“Del mismo modo que a la gente, después de Tiburón, le daba miedo meterse en el mar, a mí, después de Defensa, me asustaba la concept de ir de acampada al bosque”.

“Los hombres de Defensa se encuentran ante un tabú social -la violación de un miembro varón del grupo- , que, en mayor o menor medida, penderá sobre ellos durante el resto de sus vidas. De forma comparable a como el filme de Boorman muestra el mismo tabú social a los espectadores y este pende sobre todas nuestras cabezas durante toda la película”.

La huida (Sam Peckinpah, 1972) 

Doc McCoy (Steve McQueen) cumple condena de diez años por asalto a mano armada. Gracias a su esposa Carol (Ali MacGraw), un personaje influyente le consigue la libertad provisional; pero, a cambio, el matrimonio tendrá que atracar a un banco. Durante el asalto uno de sus dos cómplices y el vigilante resultan muertos. El superviviente los persigue para acabar con ellos y apoderarse del botín

“Vi por primera vez La huida, clasificada para mayores de diez años, cuando se estrenó junto con El juez de la horca. Las dos películas me gustaron tanto como para volver a verlas el fin de semana siguiente (…)  pero, aunque siempre me ha encantado, y me gusta más que algunos de los otros filmes más ensalzados de Peckinpah, también he albergado siempre ciertas dudas”.

“Mi principal duda fue que no period el libro. La película de Peckinpah es dura; pero la novela de Thompson es mucho mucho mucho más merciless. Los personajes, los sucesos que describe y el desenlace ultimate. Y, por encima de esa crueldad, se extiende una gruesa capa de pesimismo y cinismo, y encima de eso hay un ligero recubrimiento de surrealismo.

La organización prison (John Flynn, 1973)

Un ex convicto se ve en la necesidad de enfrentarse a la Mafia para vengar la muerte de su hermano, junto a quien atracó un banco, ajeno al hecho de que la entidad estaba bajo el management de una siniestra sociedad

“Vi la película por primera vez cuando se pasó en Tennessee en marzo de 1974, con el título de Los buenos siempre ganan. Debido a la extraordinaria popularidad de John Don Baker en este estado por Pisando fuerte, se puso de relieve en explicit a Baker y su conexión con el personaje Buford Pusser. Y ocho meses después, cuando por fin la película se estrenó en Los Ángeles con su título authentic, La organización prison, volví a verla en el United Artists Cinema de Marina del Rey en una sesión doble junto con La huida.

En realidad, pensé que estaba comprando una entrada para la secuela de Los buenos siempre ganan. Me dio igual. la segunda vez siempre es mejor. Y el campechano público masculino disperso por la pequeña sala contribuyó a la diversión. Se rieron de todo lo que decía John Don Baker. Incluida su extraordinaria frase ultimate, que arrancó los vítores del escaso público”. 

Hermanas (Brian De Palma, 1973)

Dos hermanas gemelas, Danielle y Dominique, tienen caracteres muy opuestos: una es regular, pero la otra está tan perturbada que resulta altamente peligrosa. El azar de la naturaleza quiso que estas dos hermanas gemelas siamesas vivieran con sus cuerpos unidos varios años, concretamente hasta la adolescencia. La ciencia, gracias a una complicada intervención quirúrgica, las separará. Mientras la una es una persona amable y dulce, la otra es todo lo contrario: lunática y demente

Hermanas fue la primera incursión de De Palma tanto en el terreno de los homenajes a Hitchcock como en el de la reelaboración meta-Psicosis. Las frases promocionales extraídas de críticas que aparecían en el póster y en los anuncios de prensa evocaban estratégicamente a Psicosis. Sin embargo, todo lo demás pretendía captar la atención del mismo público que se había sentido atraído por El pájaro de las plumas de cristal. Y Hermanas acabó logrando justo aquello para lo que había sido concebida. Permitió a De Palma acceder a la dirección cinematográfica comercial de Hollywood y tuvo unos resultados lo bastante buenos para justificar las futuras películas del autor”.

Una señorita rebelde (Peter Bogdanovich, 1974)

Daisy Miller (Cybill Shepherd) es una linda chica estadounidense, quien se encuentra con su madre y su joven hermano en el resort Les trois couronnes de Vevey Suiza, en el tradicional viaje que las familias “bien” suelen hacer a Europa para culturizarse. Allí conocerá a Frederick Winterbourne (Barry Brown) con quien, en un nuevo viaje a Roma, va a sostener una curiosa relación, al tiempo que podrá conocer los rigores y la intolerancia de aquella sociedad victoriana, cuya ethical es bastante estrecha y sus lenguas bastante largas

“La película cobra fuerza a medida que avanza, y termina con un ultimate que es como un puñetazo en el estómago. El filme de Bogdanovich resulta muy divertido y, sin embargo, deja en el espectador un regusto de profunda tristeza mientras ve desaparecer los títulos de crédito finales”.

“Parece que Bogdanovich también buscó una dualidad entre personaje y actriz. Del mismo modo que la descarada e inocente Daisy se ve desbordada por los expatriados de la alta sociedad en Roma, Cybill se ve desbordada por esa exuberante producción de época”.

Taxi driver (Martin Scorsese, 1976)

Para sobrellevar el insomnio crónico que sufre desde su regreso de Vietnam, Travis Bickle (Robert De Niro) trabaja como taxista nocturno en Nueva York. Es un hombre insociable que apenas tiene contacto con los demás, se pasa los días en el cine y vive prendado de Betsy (Cybill Shepherd), una atractiva rubia que trabaja como voluntaria en una campaña política. Pero lo que realmente obsesiona a Travis es comprobar cómo la violencia, la sordidez y la desolación dominan la ciudad. Y un día resolve pasar a la acción

“Al principio de la película, casi podría calificarse a Travis de ingenuo indiferente. Pero parte del interés de la película estriba en ver cómo poco a poco va perdiendo la inocencia. Y lo que provoca miedo y a la vez emoción es contemplar a qué da paso esa inocencia perdida”.

“Una de las razones por las que Taxi driver genera una gran inquietud es que se filma desde la perspectiva de Travis Bickle. Y esta es la de un racista”.

“Nadie reflejó jamás el caos de la vida urbana callejera en el Nueva York en los años setenta como Scorsese en Taxi driver, y el público rio al reconocer las situaciones. La violencia, la desesperación, lo grotesco y la comedia absurda nunca se habían representado antes con tanto vigor y precisión en una película de Hollywood. El filme generaba una sensación de realismo en la que entramos porque reconocimos su autenticidad”.

El ex-preso de Corea (John Flynn, 1977)

Finalizada la guerra de Vietnam, un combatiente norteamericano vuelve a su hogar para encontrarse con que su familia ha sido asesinada por un grupo de delincuentes mexicanos

“La primera vez que vi la película con mi madre y su novio Marco en 1977, la noche del estreno en una sesión doble con Operación dragón, ¡flipé!. ¿Qué tenía la película para que me molara tanto?. Bueno, a esa edad, las películas de género ‘venganzamática’, con potentes clímax de paredes ensangrentadas, coincidían con mi concept de pasármelo bien en el cine”.

“Después de verla unas cuantas veces, empecé a tener una comprensión más profunda de ella. De hecho, más profunda de la que había tenido de cualquier película hasta entonces (…) El ex-preso de Corea fue la película que me autorizó a ser crítico. Fue la primera vez que analicé una película”. 

“Lo que solía afirmar sobre la película period que se trataba de la mejor combinación de un estudio de personaje y una película de acción jamás realizada. Y sigue siéndolo”.

La cocina del infierno (Sylvester Stallone, 1978)

Historia de tres hermanos italoamericanos, los Carboni, que viven en un barrio marginal de Nueva York en 1946. Su único sueño es abandonar este conflictivo lugar para siempre. Cosmo (Sylvester Stallone) es un timador callejero de poca monta, pero lleno de extravagantes concepts para convertirse rápidamente en millonario. Su plan es convertir a su tosco pero bondadoso hermano, Víctor, repartidor de bloques de hielo, en un luchador profesional. Lenny, el tercer hermano, es un cínico veterano de guerra, herido en combate, que trabaja en una funeraria

“Si eras un fan de La cocina del infierno, lo más importante no period que te gustara, sino defenderla ante el primero que llegara (…)  Mi frase más contundente period: ¡”La cocina del infierno fue el mejor debut de un director de cine en los setenta! ¡Y el mejor debut de un actor como director de todos los tiempos!. De acuerdo, pero ¿qué opino ahora? Bueno, quizá no sea ¡Uno de los mejores debuts de un director de todos los tiempos!. Pero sí es un excelente debut de un cineasta que posee un talento y una visión evidentes (diría que Stallone es el mejor director con el que Stallone ha trabajado).”  

“Esta película es la visión y la estética de Stallone, sin filtros, sin diluir, lanzada de lleno a la cara del espectador. Su colección de personajes caricaturescos propios de Damon Runyon, su sentimentalismo de borrachera al estilo irlandés, el ambiente de malas calles de la película y sus estilizadas florituras poéticas… todo apunta a la apasionada visión de un artista que, si en verdad no tiene nada que decir, desde luego tiene algo que expresar”. 

Fuga de Alcatraz (Don Siegel, 1979)

San Francisco, enero de 1960. Frank Lee Morris (Eastwood), un preso muy inteligente que se ha fugado de varias prisiones, es trasladado a Alcatraz, cárcel de máxima seguridad situada en una isla rocosa en medio de la Bahía de San Francisco. A pesar de que nadie ha conseguido nunca evadirse de allí, Frank y otros reclusos empiezan a preparar minuciosamente un plan de fuga

Fuga de Alcatraz, un filme que no me gustó al estrenarse -seguramente resultaba demasiado árida para el chico de 17 años que period entonces-, fue una revelación cuando la revisé hace unos años. Desde un punto de vista cinematográfico es la película más expresiva de Siegel”.  

“Representa la última vez que fue posible contar una historia carcelaria convincente que no se centrara en el aspecto de la violación masculina”.

Hardcore: Un mundo oculto (Paul Schrader, 1979)

La hija de un hombre que vive en un pueblo del Midwest desaparece durante un viaje con su instituto a California. Un detective encuentra una pista que lo lleva al mundillo de las películas porno. A continuación, el padre viajará al lugar para recuperar a la joven.

Hardcore es un drama atractivo producido por unos estudios que promete, por el precio de una entrada, guiar al espectador  en un recorrido turístico por el mundo del porno de Los Ángeles  a finales de los años setenta (…) Durante la primera hora, Schrader crea una película apasionante de una fuerza incuestionable. 

“Cuando vi Hardcore la noche del estreno en la sala de United Artists en el centro comercial Del Amo, todo el público (con el cine al completo) rechazó la decisión ultimate de la hija por considerarla una conclusión de la historia poco convincente y forzada (hubo un abucheo en sentido literal)”.

La casa de los horrores (Tobe Hooper, 1981)

Unos jóvenes en busca de emociones fuertes acuden a una siniestra feria ambulante, pese a la oposición de una de las chicas, que ha oído ciertos rumores sobre la desaparición de algunos jóvenes en el lugar

“Fui a ver La casa de los horrores en los cines de United Artists en el centro cpmercial Del Amo, ¿Mi veredicto? Me gustó, bastante, pero me pareció tirando a mediocre. Luego, en algún momento de 2011, me entró la fiebre del cine slasher. Y cuando volví a ver La casa de los horrores, me quedé un poco sorprendido. Descubrí que me impresionaron mucho más la dirección de Hooper, el trabajo del director de fotografía Andrew László, pero, sobre todo, el diseño de producción de Morton Rabinowitz de la espeluznante feria ambulante y del plató de la casa encantada, de una eficacia extraordinaria”.

“La mejor escena de la película es, con diferencia, cuando el joven patético, ingenuo y confuso, oculto tras la máscara de Frankenstein, intenta comprar sexo a la falsa adivina gitana de la feria ambulante (Sylvia Miles)”.

 

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